El brazo de la carne

El brazo de la carne
El brazo de la carne

El brazo de la carne nos trae un momento único en la historia.  No es tanto por nuestra tecnología, que está convirtiendo el mundo en algo incomprensible para la mayoría (¿comprende el funcionamiento de un móvil?) sino porque por primera vez la tecnología se ha independizado de la cultura, sí, de todos nosotros y tiene su propia hoja de ruta. Lo preocupante de esto es que nadie, absolutamente nadie, conoce ni un palmo de esa ruta.

El brazo de la carne
El dios Marte

Otra aspecto preocupante es nuestra claudicación ante la tecnología. ¿que quiero decir con esto? para entenderlo veamos el origen de la palabra claudicar. Esta palabra viene del latín claudus (cojo, vacilante al andar) el que claudica cede ante el enemigo ante el contrincante, no se afirma en sus pies, cojea.

La mayoría cuando una nueva tecnología toca a su puerta no le pregunta ¿Quién es usted? tampoco le dice ¿Que desea? sino que asume  que va a pasar a su casa y vendrá para instalarse y no va a dar explicaciones.
En épocas anteriores la sociedad se servia de su tecnologia para sus necesidades, digamos que era una herramienta en las manos de quien la usaba y apenas se inmiscuía en las conversaciones de los mayores. Ahora sin embargo nuestra tecnología se convierte en nuestra casera, acelera nuestro entorno, nos provee de creencias, redefine las palabras y marca el tiempo que dedicamos a pensar y en qué lo hacemos, es una clase de tiranía invisible.

El brazo de la carne
El profeta Jeremias

A menudo escucho perplejo debates de toda naturaleza, donde la discusión se zanja cuando alguno de los participantes declara “no lo digo yo, lo dice la ciencia” por ejemplo en la posibilidad de que los hombres puedan quedar embarazados. Esa frase, “lo dice la ciencia” es una especie de abracadabra que elimina cualquier otra forma de pensar.

Oponerse a la propuesta de convertir a los varones en caballitos de mar , no es oponerse al método científico de pensamiento, sino a su aplicación en el logro de un absurdo.

Jeremías nos dice desde el pasado “Así ha dicho Jehová: Maldito el hombre que confía en el hombre, y que hace de la carne su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.” Jeremías 17:5
La triple condición para padecer esta maldición incluye

  1. Confiar (solo) en el hombre
  2. Hacer de la carne nuestro brazo. Es decir considerar que solo lo que procede del hombre es digno de nuestro afán y del empleo de nuestro vigor.
  3. Su corazón se aparta de Jehová. Lo que significa dirigir nuestro empeño y deseos sin considerar el consejo director de Jehová.

         Una persona que cumpliese estas tres condiciones sería alguien que dirige su pensamiento y emite sus juicios exclusivamente (palabra clave) por  lo que el método científico le proporciona. Esto que digo a muchos les puede sonar deseable, moderno y magnífico. Sin embargo Jehová nos advierte que es una maldición apoyarse solo en ese brazo. Le aseguro al lector que no debe alarmarse y considerarme un tecnófobo. Casi toda mi formación profesional es técnica en la rama electrónica e informática.

Un nuevo neocortex sobre nosotros

      A fin de llegar al asunto que tratamos, me es necesario tratar algunos descubrimientos y conclusiones que parecen ajenos al estudio del evangelio. Pero escudriñar las escrituras es una actividad de amplias consecuencias, como es el caso presente. Confió en la paciencia del lector.
El brazo de la carne
Neocortex y creencias

El neocortex de nuestro cerebro es una capa superficial de 2 mm, que contiene unos 23 mil millones de neuronas, “Controla las emociones y las capacidades cognitivas: memorización, concentración, autorreflexión, resolución de problemas, habilidad de escoger el comportamiento adecuado. También juega un papel importante en funciones como la percepción sensorial, la generación de órdenes motrices, razonamiento espacial, el pensamiento consciente y, en los humanos, el lenguaje.” (Wikipedia)

Esta capa es una interfaz de usuario con el mundo exterior, en esta capa se genera la reproducción del mundo que entendemos y con el que nos relacionamos. Esa especie de sistema operativo que es el neocortex,  proporciona rutinas para experimentar la creencia religiosa.  Permítanme una descripción mecánica de la situación, obviando el papel de nuestro espíritu preexistente en todo esto. pero esta es nuestra envoltura carnal en este mundo. En un artículo de Pedro Rubal (Universidad de Comillas) nos habla de la relación del cerebro y las creencias.

Neocortex y creencias

“Estas localizaciones (de las creencias) se situaban en la parte interior del cortex temporal, mirando y conectando con la amígdala (sistema límbico) por medio de links bidireccionales (entries y reentries en el sentido de Edelman). Más adelante se ha visto (y a ello ha contribuido Andrew B. Newberg) que en este sistema de conexiones se integra parte de las zonas frontales y de otras topologías cerebrales.” (Pedro Rubal, Universidad Pontificia Comillas referente a Andrew B. Newberg en la neuroteologia)
En este link podemos ver un estudio de la Universidad de Utah, publicado en Social Neuroscience, donde habla de la relación del cerebro con la espiritualidad.

El brazo de la carne
Lo trascendente es parte nuestra

No pretendo extenderme en este tema, pero sí destacar un hecho importante: el sentido trascendente o religioso de nuestra existencia, tiene su parte en nuestro cerebro, no es solo cultural como muchos quieren hacernos creer, sino que nos acompaña desde el principio y en profundidad. Es parte de nuestra “anatomía”.

Por lo tanto combatir lo trascendente en el hombre es actuar contra su naturaleza. No deberíamos,  como creyentes,  sentirnos turbados por estos hallazgos ya que la materia es un elemento clave del plan de salvación. Nuestro cerebro es un reflejo de ese plan y como santos hemos de prepararnos con alborozo para recibir mucha información al respecto y con sabiduría para poder escudriñar ese plan en los pliegues de ese órgano que fue organizado para nosotros con capacidades celestiales.

El nuevo neocortex

Es común entre muchos científicos del campo de la neurología, considerar que la evolución biológica del hombre ha terminado y que son los nuevos campos tecnológicos de toda clase los que van a proporcionarnos el siguiente paso evolutivo, siendo ese paso exterior a nuestro cerebro.
El brazo de la carne
El nuevo neocortex

Imagine el lector un nuevo neocortex encima del que tenemos ahora. Pero no dentro de nuestro cráneo (al menos todavía) sino en el exterior. Imagine el lector que la conectividad que ya tenemos, móviles, relojes, gafas, dispositivos informáticos, crece al ritmo actual en perfección, en intimidad con nuestro cuerpo, en potencia, diversidad y posibilidades.

Siga imaginando la transferencia voluntaria de la confianza del individuo, su reflexión, las decisiones sobre su comportamiento, a los contenidos, opiniones, noticias, relaciones sociales, nuevos modos que circulan a ritmo vertiginoso en esa nueva red neuronal. Ya no imaginemos sino demos por descontado el entusiasmo infantil de la población hacia todo lo que ocurra en esa nueva capa superior que nos cubre a todos. Aumentemos el poder de la interfaz de una simple pantalla táctil hacia la realidad virtual.
No es mucho imaginar esto, casi se puede tocar con los dedos. Pero sigamos, sumemos a esto la incógnita de lo que aun no sabemos y que llegará en próximos años. Y al final añadamos la inteligencia artificial.
Les aseguro que si reflexionamos en esto durante cierto tiempo nos damos cuenta que este planteamiento cumple muchas de las funciones de un cortex cerebral.
Y ahora algunas preguntas. ¿Cómo percibirá el mundo alguien con esa capa artificial añadida? ¿Qué conservará activo de su anterior modo de pensar? ¿Qué habilidades perderá y cuales ganará? ¿Es deseable?

La nueva inteligencia

La inteligencia artificial o AI es la inteligencia en las máquinas. Esto incluye la capacidad de resolver problemas, de tomar decisiones y la de aprender de sus propias experiencias. Para esto se usa el conocimiento de cómo lo hace el cerebro humano y su réplica en sistemas neuronales artificiales.

Una de la clases de AI es la difusa. Supongamos que ajusto el termostato del aire a 26º, cuando la habitación  supere esa temperatura se apagará y si no arrancará. Si la temperatura de la habitación ronda los 26º, entonces el aparato estará continuamente parando y arrancando. La aplicación de la AI difusa hará que el aparato aprenda a mantener esa temperatura de la manera más eficiente teniendo en cuenta su experiencia acumulada. Esa es la diferencia.

El brazo de la carne
AI aplicada en todo

Esta misma idea se aplica a campos como medicina, derecho, transporte, arquitectura, ingeniería, agricultura etc.

La clave de este asunto es que paulatinamente, hay una transferencia de decisiones desde nuestra red neuronal personal, dentro de nuestra cabeza, hacia la nueva red neuronal artificial, ya que ésta decide con respecto a su aprendizaje y no a nuestras instrucciones. Sin embargo no hay una transferencia de la fe en Dios, o de la vida espiritual, o del concepto del bien y del mal. Y menos aún de la necesidad de elegir ente ambos.

Estos aspectos van siendo obsoletos en el nuevo mundo que nos salvará, donde no se perderá ni uno, donde se nos dice que seremos redimidos de la muerte y la aflicción. Estos conceptos, como usted sabe muy bien, ya empezaron a ser relativos hace tiempo. No son transferibles.

Como santos debemos suponer que el adversario seguirá con su propuesta, de una forma o de otra. Tanto deseando los rebaños de Abel, pensando Cain :“Estoy libre…” (Moisés 5:33) como llevarnos al pináculo del conocimiento y proponernos “Todo esto te daré, si postrado me adoras.” (Mateo 4:9) En ambos casos no hay nada de malo ni en las ovejas ni en el pináculo del templo. El engaño está en solicitar una decisión muy grave e importante reduciendo la cuestión a una pregunta muy simple.

Los peligros del nuevo neocortex

Isaac de la Peña se considera filósofo, tecnólogo, emprendedor y economista, por ese orden, en un reciente artículo informa sobre la preocupación de  algunos eminentes científicos al respecto.
“…Sin embargo los tremendos avances que la IA ha experimentado en los tiempos recientes han provocado una ola de preocupación en ciertas personas. Y no estamos hablando de cualquiera, sino gente del calibre de Stephen Hawking, Bill Gates, Steve Wozniak y Elon Musk, que se han unido para alertarnos de la “amenaza IA”. ¿Representa un peligro existencial para la raza humana? ¿Nos estaremos acercando a un escenario en el que las máquinas se puedan alzar en nuestra contra, tal que Skynet en Terminator? 

Recuerde, a diferencia de los antiguos sistemas expertos, el humano no codifica las reglas, sino que el sistema las descubre por sí solo. Esa es precisamente la gracia, pero también implica que nos quedemos fuera del proceso. Que el sistema sea una caja negra en la que sabemos lo que se introduce, lo que obtiene, pero no lo que sucede en el interior de las capas intermedias, conocidas como capas ocultas.”

El brazo de la carne
Hal 9000

Liderando la AI a nivel mundial esta Google, según Nick Bostrom su tecnología es la más avanzada en imitar la inteligencia humana a través de DeppMind.
Bill Gates, avisa de los posibles peligros de una evolución descontrolada de esta inteligencia superior y coincidía con Elon Musk el fundador de Tesla que más nos valía tenerla bien vigilada.

Está claro el peligro, pero hay otro añadido. Una sociedad cada vez más individual, descreída, sin fe, con un egoísmo rampante.
En este otro articulo de Mario Silar en Expansión describe a la sociedad Sueca, una sociedad avanzada y tecnológicamente en vanguardia, nos muestra un aspecto desconocido fruto de la ausencia de valores morales en los planes (¿?) del estado para la familia. Es una sociedad dirigida cada vez más por valores seculares sin contrapeso. Una sociedad dirigida por criterios técnicos, especialmente preparada para la adopción del brazo de la carne.

El brazo de la carne

Esta capa no biológica que se teje día a día sobre nosotros va transformando nuestra percepción y relación con el mundo. Sirva de ejemplo el declive en la enseñanza de humanidades, la decadencia del lenguaje entre las nuevas generaciones y la marginación progresiva de todas las materias que no sean de una aplicación técnico o científica.

En el orden moral, el abandono del cristianismo por aquellas sociedades que se fundamentan en él.la relativizacion del bien y del mal.  Y lo que es mas curioso,  el predominio de un sentimentalismo invertebrado sobre la razón en la política.  La visión humanista del hombre esta cediendo el espacio a una visión tecnológica del mundo.

El brazo de la carne
¿Se acerca Skynet?

En resumen lo que se observa es que se está creando un nuevo mundo no humano. Un mundo que responde al brazo del hombre natural cuyo corazón se ha apartado de Jehová.
Imaginen que nos situamos ante la versión avanzada de esa forma de pensar ya impuesta,  nuestro neocortex, el que todos poseemos ahora se sitúa ante el extraño mundo que propone ese gran hermano superior.  Nuestras habilidades empiezan a tratar con situaciones nuevas:

  • Control de emociones.
    ¿Qué tipo de emociones humanas circulan predominantemente en las redes sociales? ¿son profundas? ¿son reales y maduras? ¿fomentan un verdadero intercambio enriquecedor?
  • Memorización.
    ¿Qué utilidad tendría la memoria en un espacio donde la semana anterior fuese un pasado remoto? ¿para qué serviría la memoria sin tiempo de análisis en un flujo de información a una velocidad no humana?
  • Concentración
    ¿Sería posible concentrarse en algo en ese mundo y durante cuánto tiempo?
  • Autorreflexión
    ¿Nos percibiremos al ser despojados de nuestra cultura antigua? Un hombre desnudo despojado,  que no sabe quién es ni de dónde viene ni para qué está aquí; porque sus relatos se desecharon por antiguos e inútiles en el nuevo neocortex.
  • Resolución de problemas.
    Ya no habría porque los resuelven las maquinas inteligentes. Y sobre todo porque ellas definirían qué es un problema
  • Habilidad de escoger el comportamiento adecuado.
    Ya están resueltas las disyuntivas. No hay elección porque todo esta explicado o en vías de hacerse.
  • Percepción sensorial
    Percibiríamos lo que el nuevo neocortex nos mostrase, veríamos el mundo a través de la nueva realidad virtual
  • La generación de órdenes motrices
    Cada vez serían menos y eso lo vemos ya.
  • Razonamiento espacial.
    Un nuevo concepto de espacio, el virtual, se apodera de nuestra atención. Cuando trabajaba en diseño web, decíamos al cliente: Si no estas en la red, no estas. La presencia personal es algo abstracto en ese espacio, existe en función del reconocimiento.
  • El lenguaje
    La primera víctima del proceso. Las máquinas ya tienen  el suyo. Al final acabaremos hablándolo todos, el lenguaje orientado a cómo interpretan las máquinas los objetos del mundo. Ellas ya están absorbiendo el nuestro., el ordenador calcula,  decide, incluso se infecta como nosotros.

Surgen funciones a gran escala de interpretación de datos. La minería de datos y la minería de conceptos, nuevas tecnologías que usan AI para extraer patrones, análisis de grandes cantidades de datos para, por ejemplo, analizar desde tendencias de compras en el supermercado a patrones de fugas de clientes en banca.

Es una cesión de las funciones propias de nuestro cerebro (resolución de problemas, percepción) hacia la AI, yo diría que entrega de soberanía.  El concepto de ciudadano va mutando silenciosamente hacia el de neurotransmisor.

El brazo de la carne
De seguro lo haré

De todo esto extraigo un patrón claramente y está en Moisés “…redimiré a todo el género humano, de modo que no se perderá ni una sola alma, y de seguro lo haré…” (4:1)

Esta propuesta de Satanás, en modo de futuro simple está muy en sintonía con lo que está ocurriendo. Es la misma seguridad que se atribuye el brazo de la carne, o la confianza ciega en el hombre, ante el futuro de la humanidad.
Este lenguaje que usa en su proposición transmite una total seguridad (de seguro lo haré) sobre una cantidad innumerable de individuos. Y eso solo se puede conseguir de dos formas.

 

1.   Un genero humano disminuido en su cortex, es decir con patrones programados de comportamientos y carencia de habilidades en la elección de estos comportamientos.

 

2.      La otra posibilidad. Ante el hecho de que la primera
opción fue desechada, queda la segunda: superponer sobre nosotros la primacía de una mentalidad artificial que no responda en su diseño a la naturaleza
humana, que es lo que intuyo que está ocurriendo.

 

Nuestro cuerpo contiene las claves del plan de salvación. La neurología y los campos derivados nos aclaran mucho de este plan. Nuestro cerebro es extraño y tiene habilidades innecesarias para sobrevivir pero útiles para asuntos ajenos a su entorno. Por decirlo de alguna manera ha sido insuflado por un aliento extraño para concebir los mundos del plan de salvación.

Vulcano, la cultura resistente.

Qué modelo de cultura sería resistente a la adopción de una tecnología que facilita al brazo del hombre contender  contra la espada de fuego que guarda la inmortalidad.
El brazo de la carne
Spock modelo de Vulcano

Cómo sería esa cultura y sociedad que mantendría sus señas, su humanidad, su literatura, su lenguaje, sus legado sin evaporarse ante el surgimiento de una tecnología ajena y educadamente inhumana.

Siempre me viene una imagen. La sociedad de Vulcano, la patria de Spock, compañero inseparable del capitán Kirk.
En vulcano convive la tecnología más avanzada con unas tradiciones respetadas por todos. Ambas están engarzadas en la mente de los vulcanianos. Esta raza renuncio a sus emociones a favor de la lógica. En un ritual llamado kolinahr, se entregan a su filosofía de pensamiento.
En este ejemplo vemos un camino extraño tomado por sus habitantes, sin embargo su tecnología (superior a la terrestre) no los conduce por senderos extraños. Son ellos, su fuerte personalidad y apego a su historia, los que destacan por encima de su técnica. A diferencia los personajes terrestres, casi no reflejan nada de su mundo, toda la fuerza cultural se resume en la nave Enterprise. Spock con sólo algunas pinceladas de su cultura vulcaniana, llena mucho más que el resto.

 

 La nave Nauvoo

La serie de ficción Expanse de Daniel Abraham (Netflix) nos muestra un sistema solar colonizado por la humanidad en el siglo XXIII. Hay tres grupos separados por siglos de colonización, los terrestres, los marcianos y los cinturonianos. Aunque todos tienen un origen común en la tierra, han perdido sus raíces y la guerra esta a punto de estallar entre ellos.

En cierto momento de la serie, aparecen los misioneros mormones en la estación Tycho, donde se está construyendo la nave Nauvoo, que llevará a miles de mormones a colonizar Tau Cety, un planeta lejano donde podrían vivir sus creencias en libertad. En esta ficción los santos perviven al cambio que ha destruido, no el género humano, sino la forma humana de vivir.

La Iglesia restaurada de Jesucristo es ahora mismo, un ejemplo de como una cultura con un perfil diferenciado del entorno, ha asimilado el poder del brazo de la carne, sin perder sustancia en ese intercambio.
El brazo de la carne
El futuro y los santos

Sigue siendo un gran desafío, pero aun recuerdo en el año 1996, donde unos socios y yo constituimos Telebase S.L. como primer proveedor de conexión a Internet en Almería y uno de los primeros de España. Hice una de las primeras web de información sobre la Iglesia en español. En la portada estaba el ángel Moroni y algunos botones con nuestras creencias. Digitalicé todo el Libro de Mormón y lo puse online.

Recuerdo en ese tiempo cómo la iglesia observaba con recelo todo lo que ocurría, los consejos que se nos daban invitaban a ser cautelosos  y a no tomar iniciativa en este campo. Pero yo no podía evitarlo, tenia un martillo y todo eran clavos.
Ahora la Iglesia de Jesucristo es líder mundial en registro familiares online. La magnitud de la labor en su aspecto tecnológico no tiene parangón. Y es más se ha producido un avance en la mente de los lideres de la iglesia y de los santos de los últimos días. No habrá quien detenga esta onda de expansión en el conocimiento. Y tengo la certeza que el contrapeso de la cultura y testimonio de los santos metabolizará los aspectos inquietantes del brazo moderno de la carne y los enfocará en los objetivos encomendados por el salvador en el templo de Kirtland.

El desafío en Nauvoo

El brazo de la carne
La gloria de Dios es la inteligencia

Nuestro desafío es estar en el mundo sin ser del mundo. Usar el brazo de la carne sin olvidar los preceptos de Jehová. No temer, no sentir amenaza por el conocimiento, porque todo viene de él. Pero tener mucho cuidado de lo que se destila desde ese lugar sin la dirección y el temor de Jehová. No hay nada más peligroso que un cuchillo en manos de un niño.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es un ejemplo de cómo una comunidad mundial integra una avanzada tecnologia en sus fines, sin perder su forma ni sus principios. Rodeada de una cultura claudicante que está en proceso de entregar su albedrío a la tecnología, a esos aparentemente dóciles y dulces eunucos. Éstos, sin ambiciones, solo la de complacernos y velar por nuestros afanes, procurar nuestro bienestar, pero poco a poco ocupando los lugares sagrados de nuestra conciencia. Aquellos por los que luchamos en un principio y que nos definieron como dioses.

 

Be the first to comment

Deja un comentario