Las mentiras de Satanás

David en Barcelona
David en Barcelona

las mentiras de Satanás,  corresponde a un discurso de mi hijo David Moraza (jr) ofrecido en la reunión sacramental del barrio de Almería el 20 de Agosto. La petición de bastantes miembros del barrio de tener una copia escrita nos animó a su publicación en el blog.

Al contener asuntos personales, me hizo pensar si era conveniente compartirlos (soy muy reacio a eso) pero su carácter abierto y la falta de ego en David, me hizo comprender que su experiencia quizás fuese de ayuda para alguien.
A partir de ahora, le escuchamos.

INTRODUCCIÓN.

Descartes, pensaba que si la idea de perfección e infinito existían, deberían, por así decirlo, materializarse en algo; a esto Descartes llamó Dios, una existencia perfecta e infinita.

Las buenas noticias vienen mezclando estos dos conceptos, perfección e infinito. Ellos hacen un ciclo sin fin de perfección infinita e infinito perfecto. Dios y la verdad son infinitamente perfectos, por lo que no hay que temer una posible caída de su reino y la verdad.

En estos dos últimos meses de mi vida caí en una crisis claustrofóbica. La claustrofobia me impedía

hacer cosas simples como montarme en un coche, o estar dentro de un edificio por mucho tiempo. Las mentiras de Satanás fueron más allá, intentaron tergiversar los conceptos de perfección e infinito, haciéndome creer que la perfección no se puede mantener, que en algún momento llega el fallo y decae.

Empecé a pensar que en el Reino Celestial, después de un periodo largo (digamos millones de años), se convertiría en un infierno infinito. Pensaba que los dioses terminarían cansándose de existir, terminarían hartos de aprender; sin embargo, mientras que somos libres de terminar con nuestra mortal, nunca podríamos terminar nuestra existencia. ¡Me veía atrapado! Me veía atrapado en un cuerpo claustrofóbico y me veía atrapado en una existencia sin fin que desembocaría en un Reino Celestial que se convertiría en un infierno eterno.

Como Dios es bueno y nos quiere, me envió un ángel. Melanie es una mujer especial, su conocimiento con respecto a Satanás y las trampas que urde es simple y rico. Gracias a ella pude aprender maravillas sobre el uso de la mentira de Satanás y sobre nuestra identidad. Aquí, a continuación, expongo lo que el espíritu me ha enseñado a través de mis conversaciones con Melanie.

DISCURSO

No sabía cómo empezar mi discurso. Decidí, por lo tanto, empezar desde el principio; pensé que desde el principio se llega a todos lados. Busqué acerca de la preexistencia y di con esto:

Enseñanzas del Profeta José Smith capítulo 17.

Al efectuarse la primera organización en los cielos, todos estuvimos presentes, y presenciamos la elección y nombramiento del Salvador, y la formación del plan de salvación, y nosotros lo aprobamos.

Me visualicé en esas circunstancias. En un concilio lleno de gente, abarrotado de espíritus, sin claustrofobia que me afligiera y sin depresión. Justo lo contrario, con interés, con ganas de vivir y progresar. Me pareció una visión gloriosa, como cuando uno lee un libro o ve una película y anhela una realidad más emocionante.
  Me pareció conveniente resaltar que TODOS, absolutamente TODOS estábamos allí. Además, TODOS, absolutamente TODOS, aprobamos ese plan. ¿Cómo sabemos esto? Si no hubiéramos apoyado el plan de Dios, que eligió a Jesucristo, quien fue pre-ordenado, no estaríamos en la tierra. Si estamos en la tierra, necesariamente tuvimos que aceptar el plan. Por lo tanto, tú y tú y tú, todo hombre que ande sobre la faz de la Tierra eligió, con su propio albedrío y libertad, aceptar el Plan de Felicidad.

Sabemos lo que vino después. Satanás quiso algo diferente para los Hijos de Dios. Quiso llevarse la gloria y dictar, quitando el libre albedrío, con lo cual no se perdería ni un alma. Esto, según pienso yo, nos hubiera privado de las bendiciones que Dios tenía para nosotros, que eran todo su reino. Hubiéramos tenido un cuerpo perfecto, pero no el mismo poder que Dios. Busqué versículos que me hablaran de esta caída, esto fue lo que encontré:

Apocalipsis 12:9

Y fue lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, quien engaña a todo el mundo; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.

Aquí vemos la primera referencia a la naturaleza mentirosa de Satanás, quien engaña a todo el mundo. Sin embargo, también vemos algo que no nos gusta tanto, que Satanás y sus secuaces se encuentran aquí con nosotros en la tierra. Quise buscar más, y encontré esto:

Moisés 4:4

 “y llegó a ser Satanás, sí, el diablo, el padre de todas las mentiras, para engañar y cegar a los hombres y llevarlos cautivos según la voluntad de él, sí, a cuantos no quieran escuchar mi voz.”

Aquí profundizamos más, descubrimos que Satanás es el Padre de todas las Mentiras, un título que carece de orgullo. Descubrimos que nos engaña para llevarnos cautivos, a todos ellos que no quieran escuchar la voz de Dios. Es decir, quiere quitarnos el albedrío, limitarlo mediante mentiras que cubren las verdades eternas. ¿No es esto cruel?Satanás quiere hacernos cautivos. Para ello, hace uso de la mentira más básica. Esta mentira la vemos en Moisés 1:12, donde Satanás le dice a Moisés:

Hijo de hombre, adórame.

Con esta mentira, Satanás nos dice que jamás asistimos a ningún concilio en los cielos. Satanás nos dice que no elegimos estar aquí, que la casualidad vino a dar con una existencia que comenzó en el parto, pues hoy incluso nos dice que nuestra existencia en el vientre no es vida. Con esta mentira, no podemos meditar en la expiación, y la rechazamos: rechazamos todas las bendiciones de la expiación. ¿No es esto una desgracia?

Como miembros de la Iglesia, quizá pensemos que esta mentira jamás puede tentarnos, pero debemos estar atentos, Satanás tiene muchas formas de negar a Dios. Aun así, no hace falta mirar a nuestro derredor y ver cómo esa mentira ha invadido las mentes de nuestros hermanos. Pues el mundo yace en el desconocimiento de su Creador, de su Padre Celestial.

 Las mentiras de Satanás

Pensé en otro tipo de mentiras. Melanie me ayudó mucho en este proceso. Aquí listo muchas de estas mentiras. Aquí, el lector verá la variedad, lo complejas que llegan a ser, la crueldad y la maldad con las que Satanás las urde, para hacernos miserables como él. Aquí la lista:

  • Eres un espíritu débil.
  • Eres así, y no puedes cambiar.
  • Eres un espíritu dubitativo.
  • Dios no está complacido con tu obediencia.
  • No te gusta obedecer los mandamientos.
  • Eres infeliz.
  • Serías más feliz fuera de la Iglesia.
  • Lamentas obedecer los mandamientos.
  • Debes temer miedo siempre.
  • Eres claustrofóbico, es tu naturaleza y nunca cambiará.
  • No hay esperanza, ni siquiera en el Reino Celestial.
  • Al final, Dios caerá.
  • No eres fuerte para superar las pruebas.
  • Eres un ser humano mediocre.

Aquí vemos que Satanás no sólo confunde la doctrina. Él no sólo dice que lo bueno es malo y lo malo es bueno. El adversario, SOBRE TODO, juega con nuestra identidad. Nos dice que no somos hijos de Dios y que jamás estuvimos en un concilio en los cielos. Sin embargo, a los que tienen certeza de que son hijos de Dios, los engaña diciendo que su naturaleza es defectuosa. Nos da identidades falsas, nos convence de que nuestro estado mental es malo, de que nuestra capacidad está limitada, que nuestro poder está por debajo del suyo, que nuestro albedrío y nuestras decisiones no valen nada, que el sufrimiento está asegurado.

Las verdades

Melanie me dijo que, tras identificar estas mentiras, hay que rechazarlas y substituirlas por verdades eternas. Estas son algunas que se nos aplican a todos:

  • Somos espíritus nobles: todos.
  • Decidimos hacer las cosas nosotros, Dios no nos obliga y menos Satanás.
  • Somos libres de escoger nuestro destino SIEMPRE: todos.
  • La expiación de Cristo se nos puede aplicar a todos.
  • Todos siempre podemos cambiar.
  • Todos somos espíritus que aman la obediencia, y todos somos felices al obedecer.
  • Todos somos más felices en la Iglesia, nunca lamentamos obedecer: TODOS.

 

Cada cual podrá hacer una lista de estas identidades falsas. En mi caso, descubrí que la claustrofobia estaba basada en una mentira que Satanás había implantado en mi mente; me dijo que yo estaba atrapado, que yo estaba condenado, que estaba atascado en un cuerpo destinado a la perdición, que mi albedrío no era completo y que Dios no siempre ganaría.

A día de hoy estoy trabajando en la sustitución de esas mentiras por verdades, y veo resultados. La depresión se desvaneció de mi mente tras recibir una respuesta clara y concisa al leer las escrituras. Sentí que Dios reinaba para siempre jamás, que su perfección y su amor eran infinitos, sin fin, sin posibilidad de decaer. Me dijo que la depresión es un estado del cuerpo caído, que no existe en el Reino Celestial. Al recibir confirmación de estas verdades, Jesucristo tomó sobre sí esas mentiras y se las llevó de mi mente.

Estoy muy agradecido por esto. A día de hoy, también, la claustrofobia va bajando. Viajo en coche bastante cómodo, soy capaz de sentarme en un auditorio con gente y me siento libre y capaz de controlarme, me siento con albedrío. En esto último, todavía estoy trabajando.

¿Cómo conseguí estas cosas?

Haciendo las cosas simples. Leyendo las escrituras, estudiando el evangelio para identificar las mentiras de Satanás y subsistirlas por verdades eternas. La oración, también para recibir revelación y pedir que Jesucristo actúe y se lleve esas mentiras. Es muy importante, según me dijo Melanie, hacer uso de los ángeles de Dios. Dios tiene ángeles que nos ministras, ellos nos pueden ayudar. Por último, la asistencia a la Iglesia y la renovación de nuestros convenios.

Satanás está en la tierra, y siembra mentiras en nuestra mente. A veces nosotros aceptamos estas mentiras, y nos volvemos cautivos. Las aceptaciones de las mentiras de Satanás limitan nuestro albedrío, nos hace miserables como él. Las mentiras de Satanás no sólo tergiversan la naturaleza de Dios, y las verdades eternas, sino también nuestra identidad.

Nosotros somos espíritus nobles que se deleitan en la obediencia. Somos espíritus nobles que aceptaron y apoyaron el plan de Jesucristo. Somos seres que se siente salvos, porque sabemos que Dios reina para siempre. Somos seres poderosos, más que Satanás, con un albedrío completo, capaces de rechazar y aceptar verdades eternas. Somos HIJOS DE DIOS, de un Padre con un Amor infinito.

Cuando nos sentimos seducidos por las tentaciones de Satanás, no debemos pensar que somos seres débiles que fallan. NO SOMOS ESO. Somos espíritus que se deleitan en lo contrario. El cuerpo nos hace susceptibles a la tentación, pero no nos convierte en ello. Nuestra identidad es nuestro espíritu. Satanás, con sus mentiras, intenta que sustituir nuestra identidad verdadera, que es la del espíritu, por la identidad débil del cuerpo caído.

Invitación

Mi invitación es reconocer quienes somos de verdad, esa identidad premortal que es valiente, pronta para obedecer, conocedora de su padre celestial. Mi invitación es sobreponer esa identidad nuestra verdadera y rechazar esa identidad que Satanás nos ha dado, que nos pone a su nivel, o por debajo de él. Mi invitación es identificar las mentiras de Satanás y sustituirlas por verdades. Que sepamos que Satanás vive, que está aquí en la tierra, y que miente siempre, que no cesa de mentir, que día a día somos víctimas de sus mentiras.

Quizá hayamos aceptado una mentira de Satanás, sin saberlo; sus mentiras son sutiles, pero con el tiempo degeneran en miseria y depresión. Invito a todos a identificar esas mentiras constantemente. Dios nos revelará su verdad, y Jesucristo se llevará esas mentiras. Satanás perderá poder sobre nosotros.

Sin tiempo para exponer

A continuación, os ofrezco partes del discurso que no tuve tiempo para exponer. Es otro tipo de mentira que Satanás utiliza para hacernos miserables:

Como hemos visto antes, el Evangelio es simple. Las necesidades del hombre son muchas, pero Satanás, a veces, nos miente y crea necesidades para que estemos insatisfechos. Aquí expongo mi opinión:

El hombre tiene dos tipos de necesidades: espirituales y materiales. Las espirituales se satisfacen con la obediencia a los mandamientos, que incluye cumplir las cosas básicas: lectura de las escrituras, oración y asistencia a la iglesia para renovar convenios y ser instruidos.

Las materiales, incluyen la necesidad de vivienda, alimentación y necesidades recreativas, entre otras. Sin embargo, Satanás utiliza, de forma muy inteligente, la mentira para sobreponer necesidades vanas a necesidades básicas.En términos espirituales, debo tener cuidado al opinar; sin embargo, creo que Satanás nos hace sentir que vamos bien, que no necesitamos arrepentirnos, que no necesitamos estudiar la doctrina básica (Dios es nuestro Padre Celestial y la expiación).

Es decir, en términos espirituales, Satanás nos engaña, impidiendo que nos enfoquemos en lo que de verdad necesitamos, impidiendo así el progreso espiritual. Con esto, como creo que se entiende, no digo que no debamos estudiar doctrinas profundas, pero siempre debemos recordar estudiar las doctrinas básicas, aunque pensemos que las sabemos de memoria.

En términos físicos, pienso que Satanás nos crea necesidades innecesarias. Un coche mejor, una casa más grande, un móvil mejor. Con esto también debo tener cuidado en opinar. No digo que no sea bueno tener una casa grande y un coche bueno. Sin embargo, no debe ser el enfoque de nuestra vida.

Nuestra meta debe ser satisfacer las necesidades espirituales y físicas básicas, para nosotros y nuestras familias. Cuando hagamos esto, Dios se encargará de revelarnos sus misterios y de darnos bienes materiales mejores si así lo ve menester.

Esto lo explica Benito Pérez Galdós de una forma que me ayudó a comprenderlo. Fue en su libro Fortunata y Jacinta. En este dice:

“Se dan casos de individuos y familias a quienes Dios no les debe nada; y sin embargo, piden y piden. Es que hay en la naturaleza humana un vicio de mendicidad; eso no tiene duda.”Me llama mucho la atención por el concepto que usa: vicio de mendicidad. Pues en verdad, somos mendigos, dependemos de Dios para vivir y para la salvación. Sin embargo, a veces convertimos esto en un vicio, y oramos para pedir, mendigar por cosas banales que no necesitamos. Satanás, nos hace creer que somos miserables porque no tenemos un BMW, o porque nuestra casa no tiene un jardín, o no tan grande como quisiéramos.

Nos sentimos miserables sin motivos, olvidándonos de agradecer a Dios por todas las mercedes que nos ha hecho. Aquí vemos el peligro de pedir por lo que no debemos, vemos el peligro de desarrollar este vicio de mendicidad, que es una mentira muy inteligente de Satanás.Concluyo diciendo que Satanás planta mentiras para tergiversar la verdad de la naturaleza de Dios; para tergiversar nuestra identidad verdadera, que es nuestra naturaleza divina, eterna y poderosa; y nos miente para que desarrollemos un vicio de mendicidad, para olvidarnos de las mercedes de Dios, nuestras bendiciones, y hacernos miserables por carencia banales.

Estas son las cosas que he aprendido, gracias a Dios, que envío a su ángel, Melanie, para enseñarme. Gracias a Dios, porque me permitió recibir revelación para mí mismo, para superar las pruebas que me tenían cabizbajo, sin felicidad. Doy gracias a Dios por el amor que he desarrollado a la vida, por el perdón que recibo siempre de él, por su paciencia infinita. Le doy gracias por ser siempre perfecto, por ser infinito y por ser mi Padre.

Digo estas cosas en el nombre de Jesucristo, amén

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