martes, octubre 19, 2021
InicioMultimediaFundamentos de la obra vicaria de los primeros cristianos

Fundamentos de la obra vicaria de los primeros cristianos

Frank J. Cazorla-Granados
PhD UMA (Doctor en Historia, Universidad de Málaga)

 

Antes de iniciar mi artículo recordaré el significado de los tecnicismos usados en el título. El término FUNDAMENTOS se refiere a los principios o bases soterradas donde se asienta una edificación o cosa. El término VICARIA, que deriva del latín vicis, expresa que opera “haciendo las VECES de” o “por y a favor de”.

Es por todos conocido que Jesucristo empleaba muchas metáforas y símbolos en sus enseñanzas. Antropológicamente sabemos que los rituales, al igual que las parábolas o el propio arte paleocristiano, son ricos en el uso de símbolos. La reiteración del rito es fundamental para el proceso de la enseñanza-aprendizaje.

Como aparece en textos de los primeros cristianos como el Evangelio de Tomás, encontrado entre los manuscritos apócrifos[1] de Nag Hammadi, testimonio del cristianismo primitivo en el Alto Egipto. Ahí explica el paso gradual desde la fe o confianza en lo que no se ve hasta el conocimiento de lo que se ve y éste hacia la sabiduría por experimentarlo con obras hacia nuestro prójimo. O lo que es lo mismo el Evangelio en acción y a su vez al grado excelso de la Inteligencia aplicada por la ingeniería del mundo celestial que conlleva una más elevada perspectiva y comprensión de las cosas gracias al haber desarrollado mucho Amor puro y empatía por la Humanidad y no sólo de los más próximos.

Un plan de salvación

Ya que esos primeros cristianos fundamentaban la Salvación no sólo en el pilar de la Fe sino que aumentaban su sustento en las buenas obras y en el conocimiento gradual; sin embargo, si estamos hablando de un Plan Justo diseñado para Salvar toda la Humanidad.

Obra vicaria
la posibilidad de liberarlos

En un principio nos podríamos encontrar con incógnitas si pensamos en los que no han podido tener las condiciones para aceptar el Evangelio. Aquellos como los que vivieron en un lugar o época en los que no les llegó el mensaje. O bien que por otras dificultades fisiológicas o de salud fueron INCONSCIENTES con el Plan de Salvación y ahora, ya difuntos, esos espíritus “presos” o sin cuerpos reciben[2] la palabra de Jesucristo en el Sheol. Una vez que obtienen la fe y el arrepentimiento, esperan recibir las ordenanzas a través del recuerdo amoroso y simbiótico que une y SELLA[3] por la ETERNIDAD la obra vicaria entre los ancestros y su descendientes[4] como parte de un plan para la mutua perfección[5].

Ante todo ello, para salir de dudas, muchos tenemos experiencias relacionadas con el más allá. También de parientes que expresan las visitas de otros familiares que ya partieron previos a su “muerte” o separación temporal del ALMA en 2 partes que se compone, por un lado el CUERPO que se queda atrás y por otro el ESPÍRITU que sale del mismo.
Efectivamente, ante esas llamadas de atención de nuestros parientes antepasados que desean salvarse y resucitar tenemos la posibilidad de liberarlos ofreciéndoles la oportunidad de aceptar los cuatro principios de Salvación, que son: fe[6] en Jesucristo,arrepentimiento, bautismo por inmersión y recibir el don del Espíritu Santo por imposición de manos. Esto en concordancia a Hech.2:38: “Arrepentíos y bautizaos en el nombre de Jesucristo para remisión de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo”.

Los principios de salvación

1-     La FE o Confianza en la Resurrección de Jesucristo[7]: es el principio o semilla[8] de toda transformación, con ella se mueven montañas pero también requiere de los frutos o buenas obras de nuestro servicio por amor[9] al prójimo lo mismo que una barca marcha en rectitud “hacia adelante”[10] cuando se rema con ambos remos ya que la fe sin obras es muerta[11].

2-     El ARREPENTIMIENTO, requerido sólo a las personas que son conscientes de distinguir el bien del mal, de hecho Nuestro Padre Celestial no va a abandonar a los inocentes[12] que están libres de pecado gracias al Sacrificio expiatorio de Jesucristo, quien avaló el “pecado original” de Adán y Eva; así Jesucristo dijo[13]:“Dejad a los niños venir a mí (…) que de ellos es el reino de los cielos” porque hasta superar unos 8 años[14] de edad sólo son bendecidos: “Entonces le fueron presentados unos niños (…) y (…) los bendijo[15] imponiéndoles las manos”.

3-     El BAUTISMO, proviene del griego Baptimós y significa inmersión o sumergir en agua, tal y como fue bautizado Jesucristo en la parte profunda del río Jordán donde cubren[16]  para simbolizar la sepultura[17] o metáfora de la muerte[18] espiritual del pecado pre-catecumenal, dándonos así ejemplo al “cumplir[19] con toda justicia”, antes de requerírnoslo en Jn.3:5: “quien no naciere del agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de los cielos”. El propio sentido metafórico de levantarse de esa “sepultura de aguas” se expresó en latín como resurrectionis, del verbo latino resurgo, al resurgir o renacer como símbolo de la trascendencia espiritual.

4-     La Confirmación o bautismo de fuego[20] al recibir el don del Espíritu Santo[21] por imposición de manos[22].

El autor y su esposa en el baptisterio paleocristiano de Marbella

La obra vicaria

La Obra VICARIA es tan VERDADERA como el propio Evangelio (o Buena Noticia, EV-ANGELIO, de saber que Jesucristo ha Resucitado en cuerpo y carne[23]) porque ambos se FUNDAMENTAN en el principio de la RESURRECCIÓN. Si no fuera así, estos pilares se derrumbarían y diríamos como explicó el elocuente[24] apóstol Pablo en 1 Cor.15: 12-16, 29 y 35

 

[su_note note_color=»#caecef» text_color=»#401919″ radius=»8″]“Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vacía y vana es vuestra fe (…).  Por otro, ¿qué sacarán los que se bautizan por los muertos? si en ninguna manera resucitan los muertos, ¿por qué se bautizan también por ellos? (…) ¿qué me aprovecha, si los muertos no resucitan?, comamos y bebamos, porque mañana moriremos.”[/su_note]

Efectivamente Pablo resaltó la Resurrección como fundamento del Evangelio. La clave del Plan, a saber “la obra y la gloria de Dios es llevar a cabo la INMORTALIDAD y la VIDA ETERNA”[25] del ser humano. Estas creencias de RESTAURACIÓN de espíritu dentro del cuerpo no sólo se nos ha reiterado en las Escrituras[26] sino con filósofos como Platón. Incluso la última línea de investigación oncológica, se basa en la inmortalidad de seres vivos como la turritopsis nutricula, por lo que ahora se analizan los telómeros y regiones del ADN no codificantes.

La restauración

Baptisterio actual en un templo de la iglesia restaurada

Todo esto es tan fundamental que de ahí que se restaurara el sacerdocio[27] como estaba profetizado en estos postreros días[28]  “con poder de SELLAR en el cielo todo lo que se selle en la tierra”[29] con el mismo sacerdocio de Jesucristo: El sacerdocio según el orden de Melquisedec[30].

Estas obras las hacen los santos fieles como obreros del Templo de Dios, vestidos de blanco[31] y la razón de que la entrada a dichos templos sea reservada sólo a los santos fieles es por su carácter tan sagrado[32].

YO SÉ que el Plan de Jesucristo es JUSTO y PERFECTO. Testifico que ésta es la Iglesia que contiene la Plenitud Restaurada[33] del Evangelio de Jesucristo (tal como lo tenían los primeros “Santos” o cristianos).

 

[1] cuya lectura se recomienda en D&C. 91:4-6.

[2] 1 Pe. 3:18-20; 4:6; Jn. 5:25-29; Is. 24:22; 49:9; 61:1; Lc.4:18; 1 Sam. 2:6; Gn. 37:35; Prov. 30:15-16.

[3] Mat.16:19; 18:18; 19:6.

[4] Mal. 4:5-6.

[5] Heb. 11: 40.

[6] Lc.7:50.

[7] 1Cor.15:14.

[8] Lc.17:6.

[9] Gál. 5:6.

[10] Al. 32:41.

[11] Stg.2:17-22.

[12] Lc.12:7; 21:18.

[13] Mt.19:14.

[14] Curiosidad: los únicos pasajes bíblicos que pudieran justificar el bautismo de niños se refieren a “familias” sin especificar la edad de las mismas: Hech. 16:5, 33.

[15] Mt.19:13-15; Mc.10:13-16; Lc.18:15-17.

[16] Mt.3:16; Mc.1:9-10; Jn.3:23; Hch.8:38.

[17] Rom.6:4; Col.2:12.

[18] 1 Tim. 5:6; 6:9; Rom. 8:6.

[19] Mt.3:13-17; Hech.2:38.

[20] Mt.3:11.

[21] Hech.2:38; 8:12-25.

[22] Núm.27:18-23; Deut. 34:9; Mc. 6:5; Hech. 6:5-6; 8:14-17; 9:12, 17-18; 19:2-6; 28:8; Heb. 6:2.

[23] Mc. 16:6; Jn.10:36-38; Lc.24:36-42; Hech.1:9-11.

[24] Hech. 17-18.

[25] Moisés 1:39.

[26] 1 Cor.15:22, 53-54; 2 Tim. 1:10; 2 Ne. 9:13; Al. 11:45; D&C. 75:5; Job 19:25-27; Eze. 37: 7, 12-14.

[27] Is.29:10 y 14; 55:7; Mal.3:1; 4:5-6; Mt.17:11; Lc.2:21-22; 9:12; Hech.3:21.

[28] Gn.49:1; Job 19:25; Is. 2:2; Hech.2:17; 2 Tim.3:1; 2 Ped.3:3-7.

[29] Mt.16:19; 18:18; 19:6.

[30] Gn.14:18-20, 25-40; Sal.110:4; Hb.5:6, 10; 6:20; 7:17.

[31] Ap.7:13-15.

[32] Mt.7:6.

[33] Hech. 3: 19-21.

Francisco Cazorla
Frank J. Cazorla-Granados, PhD UMA
RELATED ARTICLES

2 COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Most Popular

Recent Comments

Oscar Lino Sepulveda Flores on El hombre estaba en el principio con Dios, DyC 93
Antonio on Los toros de Basán
Diego Pilatuña on El día que partimos de Kólob
Diego Pilatuña on El día que partimos de Kólob
manuel marquez on El día que partimos de Kólob
David Moraza on La iglesia circunscrita
Leopoldo Betancourt on La iglesia circunscrita
Dayana motta on Antes de que tú nacieras
CARLOS VILLALBA on El peso del corazón
Yony Almanza Alarcon on El peso del corazón
yony Almanza Alarcon on La investidura del templo
Italo Bejsrano on Antes de que tú nacieras
Edwin Marroquin on La gloria de los lirios
yony Almanza Alarcon on Ucronía para el Libro de Mormón
gerardo martinez vargas on La túnica de pieles
yony Almanza Alarcon on Caronte y la luz de Cristo
Jaime Cabezas on La túnica de pieles
Jaime Cabezas on La túnica de pieles
Yolanda del Rayo Gonzalez Trejo on La túnica de pieles
Gabriel Jesús Reina on El templo, embajada de los cielos
Kevin Hemsley on un-muchacho
Brenda Ruiz on El milagro de Capernaum
William on Lehi_3
Martha Gutiérrez on El día que partimos de Kólob
Martha Gutiérrez on La guerra 2.0 en los cielos
FranciscoValenzuela on El milagro de Capernaum
Carlos Iván Hernández Diaz. on Teancum, una nueva etapa
Jose Miguel on Teancum, una nueva etapa
Jesus Castaño on Teancum, una nueva etapa
Jesús Martínez Garrido on La rugosidad en el plan de salvación
Jesús Martínez Garrido on La visita de Moroni y el nombre de la Iglesia
julio osbaldo de jesus morales monzon on El concilio de los cielos, propuesta de Aribel
irma leticia cerda gonzalez on Los cuerpos glorificados y su hardware
José Manuel López Sánchez on Las escrituras y Nefi, un modelo de progreso
irma leticia cerda gonzalez on El emprendedor de fe y el subsidiado
Morenita linda on Mi madre Jana
Rosa Tabilo Aguilar on Mi madre Jana
José Rodriguez on La prueba de fe en los mormones
Johnd369 on guerra
Smithd501 on guerra
Johna585 on guerra