La luz y la verdad en el ecosistema de la creación

Sí a veces somos como niños jugando con una pizarra. En teancum lo hacemos. Pero qué hay detrás de esos juegos.
En Mayo de 2010 recibí una carta de mi hija Alma. Por aquellas fechas ella era misionera en la misión de España-Bilbao. He buscado con afán esa carta escrita en papel azul, pero solo encontré mi respuesta a ella. La revisión de sus comentarios me dieron un enfoque nuevo para trabajar en algunas ideas inspiradas en las escrituras y surgió la idea de La luz y la verdad en el ecosistema de creación. He pensado que sería de utilidad para los lectores de teancum (que cada vez son más) las ideas principales del trabajo surgido de aquella carta.

Por la originalidad de su planteamiento, considero que es una aportación nueva. Y éste es precisamente el objetivo de teancum: aportar nuevas perspectivas, o dicho de otro modo sumar nuevas ideas y no comentar ideas existentes.

La luz y la verdad

La luz y la verdad son dos conceptos que van en paralelo en las escrituras. Por separado forman parte de nuestro vocabulario cotidiano. Es decir la luz, como radiación que ilumina nuestro entorno o incluso algún asunto o circunstancia de nuestra vida. Y, la verdad, o la conformidad entre lo que se manifiesta y lo que es.

  • La definición de la verdad está claramente descrita en las escrituras “la verdad es el conocimiento de las cosas como son, como eran y como han de ser;” (DyC 93:24) y esta definición de verdad puede ser aceptada en el mundo secular.
  • Escudriñando esta relación entre ambas palabras podemos leer “y yo te iluminé la mente…te digo estas cosas para que sepas que te ha iluminado el Espíritu de verdad” (DyC 6:15). Vemos que Cristo se identifica con la verdad y que ésta ilumina.
  • La verdad de fuera es el entendimiento en nuestro interior “Mientras meditaba en estas cosas que están escritas, fueron abiertos los ojos de mi entendimiento…” (DyC 138:11).
  • Pero es la comprensión de la verdad la que aporta el orden en nuestra mente. La palabra comprensión, se compone del prefijo con (unir) y prehendere (atrapar). A través de los ojos del entendimiento ordenamos y unimos lo que percibimos y es entonces que comprendemos.
La luz y la verdad en el ecosistema
Gráfico 1

Hay una distinción entre la verdad o conocimiento y la luz. Si el conocimiento se deriva de la verdad y la verdad es luz ¿Qué es la luz?

Un núcleo y dos componentes

La luz sugiere una naturaleza distinta entre todas estas palabras. Aquí empezamos a distinguir los detalles del paisaje.
Me parece apropiado leer en DyC 88:11

“La luz que brilla y os alumbra, viene por medio de aquel que ilumina vuestros ojos y es la misma luz que vivifica vuestro entendimiento. La cual procede de la presencia de Dios para llenar la inmensidad del espacio”

Así como en el siglo IXX,  el átomo parecía una sola cosa, igualmente la verdad, aunque esté en el mismo núcleo con la luz, no son lo mismo. En la teología de la restauración las palabras se someten al impacto potente de la revelación. Esto da como resultado la efusión de nuevos conceptos, que en esta nueva “física” de los últimos días, nos hablan de un universo doctrinal ampliado. Pero debemos de tomar con cuidado cualquier conclusión como una posibilidad.

La luz de la verdad

La luz y la verdad en el ecosistema
Gráfico 2

La luz es claridad en el conocimiento, por eso la luz vivifica nuestro entendimiento como leímos antes. En mi opinión, la unión de esas dos palabras en las escrituras forman una unidad distinta a la suma de sus significados individuales. Adoptan vida propia formando una entidad, llamada en las escrituras la luz y verdad.
Sin luz, aunque exista la verdad, no hay conocimiento. De igual forma sin el Espíritu Santo no conocemos a Dios, pues aquel testifica del Padre. Por lo tanto así como se necesita una trinidad para conocer a la deidad. De igual forma se requiere la unión de la luz y la verdad para establecer la verdad que brilla en Cristo y que nos alumbra.

Y ahora hagámonos una pregunta que para mí es la clave de todo esto. Y digo que la clave de todo esto es la pregunta. ¿ Cómo se relacionan la inteligencia y la gloria?¿qué es la gloria? Con lo cual bajamos a otro nivel de detalle más profundo. Sacamos del cuadro de propiedades de la luz a “el poder de Dios”

La gloria y el poder

En esta vida buscamos el poder y la gloria, dominar los elementos, los animales, la tierra. Tenemos ese germen de buscar poder y gloria. Sin embargo pocos obedecen las leyes para adquirirla.
Si vemos el orden de lo que hemos visto hasta ahora, podemos comprender mejor la secuencia de esta escritura “La Gloria de Dios es la inteligencia o en otras palabras, luz y verdad” (DyC 93:36)
Los gráficos que pueden observar son los originales de Mayo de 2010 que envié a mi hija Alma. Observé con asombro que, sin intención de mi parte,  la secuencia gloria-luz-verdad-conocimiento, de abajo hacia arriba, se repetía en las escrituras de izquierda a derecha. Por ejemplo en esta escritura también se repite el esquema. “El que guarda sus mandamientos, recibe verdad y luz, hasta que es glorificado en la verdad y sabe todas las cosas” (93:28)

 

La luz y la verdad en el ecosistema
Gráfico 3

Lo importante para mí de lo que veía hasta ese momento es lo siguiente. Al considerar las palabras de las escrituras como contenedoras de tesoros escondidos o conocimiento oculto, me invitaban a tratarlas como entidades complejas y extrañas, no simples palabras. De acuerdo con el esquema que surgía, podríamos pensar que la gloria de Dios es decir su poder, consiste en iluminar  la verdad para que se deposite en nuestra mente y mediante nuestra obediencia llevar a cabo la inmortalidad y vida eterna.

El ciclo eterno

Y por lo tanto, la condenación a causa de la desobediencia, es tener conocimiento pero no la gloria, que es el dominio y el poder.

El ciclo que está representado arriba,  Obedece – Recibe verdad – luz – gloria. Si miramos el gráfico, partiendo de la obediencia recibes verdad y luz. Pero como dice la escritura, no recibes la gloria inmediatamente. Hay un hasta, esa preposición nos enseña que el proceso empieza en la obediencia y termina en la gloria. Algo que Lucifer ignoró y ocultó a sus seguidores
¿Por qué el que es glorificado sabe todas las cosas?, porque como deducimos una cosa lleva a la otra, una contiene a otra, pero todo en su justa medida, es decir no es todo lo mismo.

El universo vivo

La luz y la verdad en el ecosistema
para seguir haciéndonos preguntas

En DyC 93:30 nos dice ”Toda verdad es independiente para obrar por sí misma en aquella esfera en que Dios la ha colocado, así como toda inteligencia; de otra manera, no hay existencia”

Si continuamos con la inercia que nos da nuestro enfoque inicial, es decir, considerar que todos los elementos de la creación son entidades (aunque extrañas) llegamos a conclusiones nuevas. No necesariamente ciertas. Y el lector se preguntará ¿para qué sirven entonces esas ideas? yo le respondo para seguir haciéndonos preguntas. Porque en ese estado, sin el lastre de la certeza, es donde radica el conocimiento y la fe.

Desde esa premisa, al leer la anterior escritura, comprendemos mejor que no todas las verdades tienen todos los dominios o espacios. De hecho sabemos que todas las verdades se circunscriben a un espacio de aplicación. Hay que entenderlas en un conjunto. Así nosotros como inteligencias con vocación de gloria y poder, no compartimos en nuestro estado esa esfera. Solo podemos llegar a ella por obediencia a las leyes, incluyo en esto la expiación.

La luz y la verdad en el ecosistema

La luz y la verdad en el ecosistema
el imperio universal de la misericordia.

La impresión de que el Padre gobierna un gran ecosistema de entidades extrañas pero aliadas es cada vez mayor. El lleva a sus hijos a un ecosistema ajeno a nosotros. Pero hábilmente teje su red de aliados. Conociendo la frialdad y comportamiento de cada participante, logra el gran milagro de la misericordia en los vacíos exteriores.

Muchos en la ignorancia, le reprochan la existencia local de la maldad, pero pocos agradecen el imperio universal de la misericordia.

Para entender el papel en el esquema de la obediencia, leemos en DyC 93:31-32  “He aquí, esto constituye el albedrío del hombre; porque claramente les es manifestado lo que existió desde el principio, y no reciben la luz  y todo hombre que no recibe la luz está ajo condenación”

Al venir a la tierra,  todo ser humano recibe luz en una pequeña porción. Ésta es la luz de Cristo cuya fuente es la luz y la verdad, no creada ni hecha. Esa luz primordial acrecentada por Cristo, que ilumina nuestro entendimiento. En el versículo 31 dice “claramente les es manifestado lo que existió desde el principio”. Pero si ese poco lo desechamos entonces estamos bajo condenación. O en el conocimiento desposeído de luz que no alumbra.

La independencia de la Luz y Verdad

La luz y la verdad en el ecosistema
antes hay que pasar por el conocimiento o verdad y la luz

Si leemos sin las ataduras clásicas y sin pretensión de sentar doctrina (una gran carga que no tengo). Las palabras en la restauración, se expanden como un rollo de papel.
Ahora, en el versículo 36 “La Gloria de Dios es la inteligencia o en otras palabras, luz y verdad”  si rechazas la luz que tengas (la que sea) ¿Qué ocurre? Miren el gráfico 3 “la luz y la verdad desechan a aquel inicuo” (37) ¿por qué lo desechan? Pues como dice el 30 las inteligencias tienen albedrío pero la Luz y la verdad también es libre de actuar en su esfera. Y su esfera es la inmensidad del espacio (DyC 88:12)

Ahora ¿Cuál es el sendero que pierde el desobediente? Miremos el gráfico 3 desde la obediencia (39)“Y aquel inicuo viene y despoja a los hijos de los hombres de la luz y la verdad, por medio de la desobediencia, y a causa de la tradición de sus padres”  De esta forma el acceso a la gloria es imposible, pues antes hay que pasar por el conocimiento o luz y verdad. Ellas desechan al inicuo.

Fácilmente viene a la memoria la pretensión de Satanás en Moisés 4:1 ..Seré tu hijo y redimiré a todo el género humano, de modo que no se perderá ni una sola alma, y de seguro lo haré; dame, pues, tu honra”
Y ¿qué es la honra?, la honra es su gloria, es decir su poder. Poder, honra, gloria (en el sentido de prestigio) vienen  a ser lo mismo.

Lucifer quería un atajo a la gloria sin la obediencia. Al decir “de seguro lo haré” sugiere que no cuenta con el libre albedrío. Daba por hecho la obediencia a sus dictámenes de todos los actores en la creación. Y eso es decir mucho y muy rápido.

La manifestación de su poder

La luz y la verdad en el ecosistema
Su reino está entretejido en elementos anteriores

Al ser la Luz y la verdad, entre otras entidades, “independientes para obrar por sí mismas”. Éstas no pueden iluminar un pretendido reino que parte rompiendo los pactos y alianzas donde se basa la honra del Padre. Su reino está entretejido en elementos anteriores. El poder del Padre, se basa en su prestigio, su honra.

De prosperar su propuesta, hubiera ocurrido esto “la luz y la verdad desechan a aquel inicuo”
Lo más curioso es que Satanás fue castigado con la obtención de lo que pedía, es decir un reino donde no hay albedrío con la obediencia de sus súbditos. Sin luz y sin gloria, pero con conocimiento. Es decir lo que pedía, ahí está su condenación.
De lo contrario en la propuesta de Jesucristo, existe la posibilidad de aumentar en luz y conocimiento pues “Lo que es de Dios es luz; y el que recibe luz y persevera en Dios, recibe más luz, y esa luz se hace más y más resplandeciente hasta el día perfecto.“ (DyC 50: 24)
La verdad y la luz al ser independientes en obrar pueden efectuar su obra en la mente de la persona que se sujeta a sus leyes. Estos dos elementos son anteriores a todo, no pueden gobernarse a capricho.

El flujo de ideas, al plantearnos el estudio desde ésta óptica, puede parecer desordenado. Pero claramente, la fisión del lenguaje en las escrituras, nos proyecta ideas nuevas. Tal como Cristo sin quebrantar la ley, extrajo lo inesperado de las cosas antiguas.

 

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