Un desfiladero en Getsemaní

Un desfiladero en GetsemaníUn desfiladero en Getsemaní
Un desfiladero en Getsemaní

Angustia es una palabra verdadera, transmite directamente a nuestra mente un sentimiento conocido por todos. Yo lo sitúo en la zona central del pecho, incluyendo al corazón. Es una sensación de fuerte opresión, como si dos fuerzas amenazantes estrecharan nuestro interior y todo lo que hay en él. Como atravesar el desfiladero de Getsemaní.

La palabra angustia procede del latín angustus, refiriéndose a un desfiladero estrecho y profundo. Angustiae, siendo el plural de la primera, se refiere a los desfiladeros como amenaza física para un ejercito que ha de cruzarlos. La sensación de ser vulnerable a los ataques de posibles enemigos en los flancos, que estuviesen situados en las laderas, provocaba una sensación en las tropas de la infantería romana que, con el tiempo, se apropio del nombre del lugar físico. Por lo que angustus se paso a usar para describir la sensación y no el lugar.

Un desfiladero en Getsemaní
Un desfiladero en Getsemani

          Tanto en el libro de Mormón como en la Biblia se usa este término para describir el padecimiento del Salvador en Getsemaní. «Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.» Mateo 26:37 o como leemos en Mosíah 3:7 «Y he aquí, sufrirá tentaciones, y dolor en el cuerpo,hambre, sed y fatiga, aún más de lo que el hombre puede sufrir sin morir; pues he aquí, la sangre le brotará de cada poro, tan grande será su angustia por la iniquidad y abominaciones de su pueblo.»

Excavar en las palabras de las escrituras, forma parte de escudriñarlas. En ingles se usa la palabra anguish, que tiene la misma raíz latina que angustia. Por lo tanto hablamos de una coincidencia, en la traducción original al ingles del Libro de Mormón y su traducción al español.

Las causas de esa gran angustia que sufrió Cristo en Getsemaní, fueron la iniquidad y abominaciones de su pueblo. Iniquidad proviene de iniquus el que niega lo justo, lo equitativo. Abominación procede de abominatio, rechazo, degradación de algo, en este caso las leyes de Dios.

las laderas de Getsemaní

Un desfiladero en Getsemaní
ascendió a lo alto, como también descendió debajo de todo

Por lo tanto podemos ver que Getsemaní tenia dos laderas que constituían ese desfiladero emocional, que Cristo tuvo que atravesar y experimentar. Tenia en ambos lados dos laderas que comprimían su espíritu. Una la iniquidad y la otra la abominación de su pueblo.
Cuando él afirma que «…ascendió a lo alto, como también descendió debajo de todo, por lo que comprendió todas las cosas…» DyC 86:6 describe que ese descenso debajo de todo es bajar a lo angosto y ser objeto de la precipitación desde esas laderas, de la iniquidad y abominación de su pueblo. Y éstas se precipitaron con velocidad y violencia sobre su alma.

Ese desfiladero estrecho que forman las elevadas escarpaduras de la iniquidad y abominación de la humanidad a través del tiempo, no se degradan en el aire, como tampocolo hace el CO2.  Esos promontorios de injusticia y maldad, se acumulan ante la justicia de Dios. No desaparecen con el tiempo ni hay nada que los erosione. Se amontonan y crecen, trastornando el orden universal.
En su parte más baja y oscura, en lo profundo de ese desfiladero, donde ningún hombre puede soportar la angustia de estar allí. Donde ningún ejército puede poner su pie. Allí, el redentor soportó la opresión y la precipitación desde esas laderas de toda esa masa oscura y terrible.

Esa escena era un asunto pendiente con la justicia sin posible prescripción. El como creador vio este paisaje desde lo alto y supo desde el principio que tendría que bajar al fondo, soportarlo y cruzarlo. Pero no imaginó lo que supondría hasta que estuvo en el abismo «padecimiento que hizo que yo, Dios, el mayor de todos, temblara a causa del dolor y sangrara por cada poro y padeciera, tanto en el cuerpo como en el espíritu, y deseara no tener que beber la amarga copa y desmayar.» DyC 19:18. Emocionalmente no estaba preparado, no lo imaginó.

Un desfiladero en Getsemaní
Y lo clavaré como un clavo en un lugar seguro

Tal era la magnitud de lo que aconteció allá abajo. La sangre del jardín no escapó por lanza ni espada, sino por ser incapaz de estar en ese lagar de angustia en que se convirtió su cuerpo. La de la cruz fue extraída por el clavo en el lugar seguro.«Y lo clavaré como un clavo en un lugar seguro, y será un trono de honra para la casa de su padre.» Isaías 22:23
Aquel lugar conocido como Getsemaní significa en arameo prensa de aceite. Una mecánica muy similar al interior de un desfiladero. La prensa se hace angosta y extrae el aceite, podríamos decir de cada uno de los poros de la aceituna.

Cuando el tiempo deje de ser.

Cuando el tiempo deje de ser y no pueda nublar los hechos, todas las cosas serán claras y presentes. Todos los que no hayan (o hayamos) sido limpiados por su sangre, podrán ver la orografia de su propia vida como en un día claro y sin nubes. «…Y en esta terrible condición no nos atreveremos a mirar a nuestro Dios, sino que nos daríamos por felices si pudiéramos mandar a las piedras y montañas que cayesen sobre nosotros, para que nos escondiesen de su presencia.» Alma 12:14 Pero no podremos mandarles tal cosa, ni derribar esas montañas y piedras, porque serán nuestras montañas y nuestras piedras. Aquellas que no pusimos sobre sus hombros, ya que no confiamos en su poder para salvar.

Es asombroso ver el poco valor que el mundo adjudica a las leyes divinas. Pero todas las cosas adquieren una apariencia según la luz que las alumbre. Crímenes deleznables son vistos con indiferencia cuando la luz ambiental es débil. Cuando las tinieblas se precipitan sobre los pueblos y sus hombres, se pierde la proporción de la justicia.
Todos se escandalizaron cuando salieron a luz los crímenes nazis. Tenían una cota de bastante profundidad en el desfiladero de Getsemaní. Las tinieblas de la doctrina del III Reich, desplazaron los principios de un pueblo civilizado. Sus instituciones legislaron en la abominación. Pero en esa luz no había un horrendo espectáculo.
La justicia de Nuremberg, iluminó los hechos y entonces todos miraron el horrendo espectáculo de lugares como Auschwitz, Y ante la gravedad de esos hechos fue tan implacable como la gravedad lo es con la materia. No hubo excepciones.

La justicia divina

Un desfiladero en Getsemani
En toda angustia de ellos él fue angustiado

La justicia divina también. Es impersonal, ejecutiva y sin tolerancia. No hace distinciones. Demanda castigo y dolor por la desobediencia. No hay otro pago. No admite otra moneda. Y algún día, cuando el tiempo deje de ser, iluminara los hechos desde su base.
Ese día no habrá otra defensa, ni otro salvador que él. Porque nadie atravesó ese lugar oscuro y soportó sus laderas y pudo pagar la reparación a la justicia.
Y como dice Isaías 63:9

«En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó; en su amor y en su compasión los redimió, y los levantó y los llevó todos los días de la antigüedad.»

1 Comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*