Los cuerpos glorificados y su hardware

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Los cuerpos glorificados 

La sección 88 se recibió en Diciembre de 1833 y es la más reveladora en cuanto a los cuerpos glorificados y sus leyes. Muy relacionada con la sección 76, la visión otorgada a José Smith y Sidney Rigdon.

La sección 76 nos describe los estados de gloria futuros y la condición de las personas asignadas a ellos. Siendo que estas dos secciones hablan de asuntos comunes, hay no obstante, una diferencia de cualidad. Si el panorama general de la visión de los grados de gloria se expone la 76, en la 88 vemos el procedimiento “técnico”  por el que adquirimos la condición de vivir en ellos.

En el versículo 22 de la sección 84 leemos la mención de ser capaz “Porque el que no es capaz de obedecer la ley de un reino celestial, no puede soportar una gloria celestial.”
En los siguientes versículos, 23 y 24  refiriéndose a los demás reinos, usa el verbo poder “Y el que no puede obedecer la ley de un reino terrestre, no puede soportar una gloria terrestre.”

No ser capaz    

No ser capaz de vivir una ley celestial, no requiere tomar drogas, basta con no tomar la Santa Cena. Ni ir desnudo, es suficiente no vestir la túnica de pieles. No hay que blasfemar, es suficiente no confesar a Cristo. De modo que mientras ascendemos en nuestra obediencia, se estrecha el sendero hacia la cumbre. Por eso los caminos anchos son frecuentados por aquellos ajenos a la aventura de la exaltación.

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el conocimiento mejora

Si leemos en silencio el versículo 22, notamos que habla de la ley de un reino  y su clima, (su gloria).
En nuestro reino terrestre, es fácil entender que el conocimiento mejora nuestras condiciones de vida. Siempre que sea un conocimiento útil y tengamos oportunidades de aplicarlo. Alguien competente y con una mente ágil, tiene  posibilidades de prosperar. En el movimiento continuo del mundo, quien sepa aprovechar esas oportunidades, puede ascender a una “gloria” superior.

Sin embargo no es necesario vincularse  a una conducta moral en concreto.  Algunas se consideran avanzados por separar a los individuos de su conducta. Cierto que no podemos andar juzgando a cualquiera antes de comprar su última novela. Pero el hábito de escindir, acaba por aplaudir la excelente interpretación realizada por un pederasta. O la encomiable gestión de las autopistas alemanas por el tercer Reich, olvidando que pasaban cerca de “eficaces” campos de exterminio como Dachau.

Ceder nuestra voluntad

Resulta extraño concebir un mundo donde la obediencia a los mandamientos nos habilite, no solo a ser reconocidos, sino a soportar sus condiciones de vida.
Resulta más extraño entender esto cuando leemos a la inversa:  concebir un mundo donde el no obedecer leyes morales nos inhabilita físicamente para soportar su hábitat natural.
Nuestro mundo,  insiste en que el aliento de tus convicciones solo debe soplar hacia tu interior y no sumarse a la atmósfera colectiva. Haciendo caso omiso al calentamiento global de las almas de los hombres, provocado por la sequía de esperanza. Es la acelerada marcha del laicismo extremo en el mundo moderno.

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Capaz de obedecer

Pero el lenguaje del Señor no es gaseoso ni equívoco. El llama desde el árbol “como quien tiene autoridad y no como los escribas” (Marcos 1:22)

En este versículo 22 nos habla de “ser capaz de obedecer” esto es, ceder nuestra voluntad, una capitulación. Entregar lo único que tenemos a otro. El mayor ejemplo lo tenemos en el Salvador, “Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya” (Lucas 22:42)

Él fue capaz de obedecer, pero si hubiese sido vencido, habría caído nuestra única esperanza. El era el único ser que carecía de Salvador, no tenía arrepentimiento para sí mismo. Gracias a él nos envuelve el campo de la redención, donde podemos adquirir masa espiritual. Gracias a él podemos ser capaces aunque andemos vencidos.

Soportar una gloria hospitalaria

Nos dice la escritura: “no puede soportar una gloria celestial”,  y me pregunto ¿Por qué no dice disfrutar?
Recuerdo una experiencia relacionada con soportar una gloria cercana.
Pablo era uno de mis dos compañeros con los que volaba en ala delta. Era un alto cargo en la Universidad de Almería. Una tarde de vuelo Pablo y su preciosa Moyes australiana, un ala de altas prestaciones, sufrieron un accidente  en el aterrizaje. A unos diez metros del suelo entró en pérdida por un golpe repentino de viento. Al carecer de sustentación, cayó en picado. El ala casi no tuvo percances pero mi amigo se fracturó la clavícula y tuvo un fuerte golpe de la cara.

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Dificiles de soportar

Al día siguiente, antes de ir al hospital, pase por una confitería y compré una bandeja de pasteles. Cuando entre en la habitación  él me sonrió agradecido y me presentó a sus acompañantes. Todos ilustres catedráticos, rector  incluido.
Me presenté en un yo de cinco segundos, dejé los pasteles en la mesita, saludé a Pablo y le explique que tenía poco tiempo, me fui. Creo que dí una imagen de persona ocupada pero que no olvida a los amigos.
En realidad yo pertenecía  al reino laboral. Sinceramente, no estaba cómodo. Y es que a veces los ambientes, por buenos que sean, puede que para nosotros sean difíciles de soportar

La constante LB

Como nos explica la sección 88, soportar la gloria de ese reino (no ya de la habitación de un hospital) es una cuestión de convenios, fe  y obediencia no de prestigio ni de intelecto.
Todos podemos obedecer la ley de un reino celestial, pero no todos somos capaces en un momento dado. Todos no tenemos la misma inteligencia, ni la misma sabiduría ni sentido común. Pero todos tenemos la misma cantidad de libre albedrío. Es la constante LB del alma. La obediencia requerida es una elección, no es una habilidad técnica, no es un logro intelectual. La obediencia a Cristo frente Satanás nos mantuvo en nuestro primer estado al lado del primero, la ejercitamos en el segundo y nos llevará a algún lugar en el tercero.

Antes de obtener la gloria

“ Porque el que no es capaz de [realizar los convenios] de un reino celestial, no puede soportar una gloria celestial.”

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Vencer por la fe

Las leyes celestiales, están encapsuladas en convenios. El Señor requiere que hagamos convenios.  Ya saben del espíritu legal que rodea al pabellón oculto. Cuando se establece un convenio con Dios, uno no debería retirarse. No se anulan porque nos vayamos. Entonces algunos pensamos. “Mejor no hacerlos, menos compromisos” Y esta frase forma parte de la corriente general de nuestros días. La ausencia de compromisos.

Siguiendo ese pensamiento, mejor no casarnos, no tener hijos, no hacer amistades, no firmar una hipoteca etc. En en esa línea terminaremos  obedeciendo las leyes de un reino mineral.
Hay reinos como el telestial que basta con nacer, no hace falta vencer nada,  ni ser capaz. Solo flotar en este espacio que nos rodea sin meternos en política. En el reino terrestre, uno al menos debe congeniar con las leyes y ser honrado.

Pero para heredar la gloria celestial y sus cuerpos glorificados, no basta con respirar (telestial) o estar de acuerdo (terrestre) es necesario obedecer y tomar la copa que nos toque y vencer. Para heredar otros reinos no hay que hacer convenios, para la gloria celestial sí. Porque esa gloria requiere coordenadas claras en nuestra posición y acciones. Ese reino requiere de una evaluación.

Una piel para el reino celestial

Recuerdo una anécdota de mi amigo Bartolomé Guevara. Ese verano, él estaba en un camping en Almerimar, una urbanización en la costa almeriense.  Una tarde vino una familia inglesa, los padres y tres hijos, todos con una piel blanca propia de esas latitudes. Bartolomé  les ayudó a instalarse e hicieron amistad.

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Una piel especial

A la mañana siguiente coincidieron en la playa. Bartolomé y su esposa Inés observaron alarmados que la familia inglesa comenzó a jugar en la playa, se bañaban, tomaban el sol… Pero no usaban protector solar. De hecho no sabían qué era. Él les ofreció el suyo varias veces, pero ellos, con una expresión de extrañeza lo rechazaron.
Esa misma tarde, en el camping, vinieron dos ambulancias y se los llevaron a todos al hospital. Los ingresaron con quemaduras en todo el cuerpo.

La conclusión es clara, soportar la gloria de las playas de Almería en Julio requiere cierto nivel de bronceado, de lo contrario no puedes tolerar esa gloria.  Si lo intentásemos sin prepararnos,  esa gloria nos quemaría como fuego. En esa situación es preferible ir a un reino inferior, uno como la costa gallega, allá en el norte, algo más soportable.

Podríamos decir que la primera ley de nuestras playas es “usaras protección solar”
Cada clima requiere un cuerpo que lo soporte. Y los reinos de gloria de la misma forma requieren cuerpos glorificados.

La gloria disponible.

La gloria es todo aquello que podemos percibir, entender  y en lo que podemos participar. Como jugar el partido de vóley en la playa que intentaron aquella familia inglesa.  ¿Pueden todas las criaturas soportar la gloria de esta tierra? Es más ¿pueden hacerlo todos los turistas? No, no todos los seres pueden. Muchos están velados a las maravillas solo porque verdaderamente no pueden.

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todo lo que podemos percibir

Por ejemplo una rana. Ésta no puede soportar toda la gloria disponible en un atardecer en la costa. No admite el ser capaz. Simplemente no puede de base. No hay ley que se lo permita, su cuerpo no puede albergar esa gloria, su marco de percepción está fuera.  Al menos en el segundo estado de las ranas, puede que en el tercero sean espectadoras en los atardeceres de Kólob.
No podemos desafiar a las ranas a “ser capaces” eso está fuera de su esfera. A algunas personas tampoco, pero no porque su cuerpo no sea capaz de albergar esa porción, sino porque sus elecciones los apartan de esas sutilezas o en última instancia su tiempo no se lo permite.

Y al igual que en nuestro mundo en el de los cielos hay glorias que requieren cuerpos glorificados por las leyes que lo rigen. No es solo una cuestión de intenciones. La obediencia a las leyes cuenta mucho para ser vivificado en esas esferas.

Así de concretos son sus paisajes y lugares.

El hardware celestial

Para nosotros, habitantes de un reino telestial caído, es difícil entender la relación entre obedecer las leyes (algo de la esfera moral) y el recibir cuerpos glorificados, algo de la esfera…¡técnica!…  En nuestro mundo ambos aspectos están desconectados físicamente, económicamente  y… yo diría que políticamente.

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Pobres junto a una fuente. (Goya)

Imaginen que van a comprar un coche nuevo. Ven el modelo básico justito de complementos. A partir de este, sus recursos no alcanzan. Así que adiós a los faros led y a los 140 cv. Renuncian a esas llantas de aleación y lo más doloroso, al GPS incorporado en el tablero del conductor. Son sus limitaciones y como personas disciplinadas renuncian a lo que no pueden adquirir.
Cuando entregan la documentación al vendedor este se levanta y exclama.
¡Cómo no me lo han dicho antes! Aquí dice que son buenas personas, por lo tanto pueden tener el modelo de gama alta por el mismo precio que el básico….

He imaginado ese momento muchas veces. En mi caso, con lágrimas en los ojos,  dando gracias, me levantaría lentamente y emocionado abrazaría al vendedor (soy del sur).  Por el contrario, mi esposa seguiría sentada sujetándome por la camisa, para que me calmara, (ella es del sur-este, hay una diferencia) Ella entiende realmente bien esta vida.
En este caso imaginario accedemos a una técnica superior solo porque somos buenas personas. Ojalá fuese así. Pero en un mundo caído las leyes que lo rigen no vivifican a los justos, solamente por el hecho de serlo.

El momento mágico

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recibiréis vuestros cuerpos

Sin embargo en el futuro hay un momento en que esos dos aspectos distanciados aquí, se reúnen allí en un instante dado. Ese punto es la resurrección “… sí, vosotros recibiréis vuestros cuerpos, y vuestra gloria será aquella por medio de la cual vuestro cuerpo sea vivificado”. (DyC 88:28) Este sería el momento de recibir un cuerpo de alta gama, simplemente por ser buenas personas.

Esta escritura describe ese momento mágico que no existe en el concesionario de ninguna tierra. Sin embargo hay mucho más en esta escritura. Debemos leer lentamente.
“…vosotros recibiréis vuestros cuerpos” Lo que me sugiere esta frase es que, estando vivos (como espíritus, pero vivos) recibiremos cuerpos glorificados (no iremos hacia ellos) y se deduce que a nuestra estatura y forma. Cuerpo vivificado da a entender algo así como completado o perfeccionado.

Observen las escrituras y sus tipos de movimientos, no son estáticas. Aquí encontramos un movimiento lineal con dirección y sentido de la acción. Dirección cuerpo-nosotros, sentido hacia nosotros.

Nuestro espíritu no esperará a una gestación desde el polvo como en la tierra. Porque no iremos esta vez,  a un cuerpo vivificado por una tierra telestial y sus leyes sino lo recibiremos de un reino glorificado y las suyas. Por lo que el proceso tiene una dirección distinta a la primera y no tiene mucho que ver con lo que conocemos o podamos imaginar en esta parte del velo.

El procedimiento de ser vivificados

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Las cosas celestiales

Al ser diferentes los sentidos y movimientos de lo celestial, no podemos componer una escena completa, pero si el argumento de ésta en líneas generales. Leemos en la sección 121 de DyC “…y la doctrina del sacerdocio destilará sobre tu alma como roció del cielo” (Ver.45). No hablando este versículo  de la resurrección, sin embargo nos enseña de qué manera se hacen las cosas celestiales.

Cuando escuchamos a alguien hablar, no solo comunica el mensaje sino su forma de pensar y los usos su lugar de procedencia.
Y en este caso la doctrina del sacerdocio se deposita en nosotros de forma parecida a “recibir un cuerpo”.
El lenguaje describe los procesos y movimientos familiares propios de quien habla. El lenguaje que usa el Señor nos muestra el entorno donde él se mueve. Y aquí vemos que no se trata de labrar la tierra para cosechar conocimiento como Adán en el mundo solitario y triste. Sino de recibir en nosotros lo celestial.

Continua el Señor hablando “… tu dominio será un dominio eterno y sin ser compelido fluirá hacia ti para siempre jamás” (Ver.46) Se refiere concretamente al futuro de los herederos del reino celestial. Pero hemos de captar el sentido del movimiento que nos muestra esas palabras.

Un remedo de gloria

¿Conocen algo de valor en este mundo que fluya hacia nosotros sin ser compelido? ¿Quizás la gloria del mundo? ¿No es acaso la gloria del mundo  algo deseable porque se parece a esta condición prometida en la sección 121?

Esa gloria mundana viene hacia nosotros a causa de nuestra influencia. Se condensa a nuestro alrededor creando, no un cuerpo, pero sí una imagen. Y nos levanta del anonimato que para muchos es algo parecido a la muerte. Es la imagen grotesca de resucitar en el gran y espaciosos edificio.
En esta escritura el Señor nos describe los movimientos de las cosas de allí al decir fluirá hacia ti. El profeta en su carta de 6 de Septiembre de 1842, dice a los santos “¡Como el rocío del Carmelo descenderá sobre ellos el conocimiento de Dios!” (DyC 128:19)

Fluirá hacia nosotros

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La consistencia del reino de los cielos

Así, podemos entender mejor que recibiremos cuerpos glorificados en la resurrección que fluirán hacia nosotros o en nosotros (hacia/en, escojan la preposición). No seremos compelidos hacia ellos como antes. Porque la gloria que recibiremos es la misma que lo vivificará. En cierta forma seremos el punto radiante que recibirá su cuerpo como el rocío del cielo.

En un evangelio que habla de la consistencia del reino de los cielos, sus procedimientos también deberían serlo. Y las escrituras nos brindan no solo palabras sino sus movimientos y sentidos,  calcular sus órbitas es la tarea del que escudriña en ellas.

              “Porque a pesar que mueren, también ellos se levantaran, cuerpos espirituales” (DyC 88:27)

Al leer  se levantarán, entendemos que se levantan de la tumba (en el sentido literal) pero no lo veo así. En el nuevo testamento los sepulcros no son noticia, excepto el de Cristo o Lázaro. Este versículo, enseña el sentido intelectual de la resurrección, vencer a la muerte. Pero no trata de enseñar el sentido espacial de dónde o la técnica de cómo se efectúa. Esa segunda coma que separa en tres el versículo 27, termina en las palabras “cuerpos espirituales” siendo esta la condición de esos cuerpos, pero sin conexión con  el espacio de una tumba.

En su resurrección, Cristo disponía de un cuerpo adecuado y lo  vivificó. El concepto que se enseña en Doctrinas y Convenios es que recibimos un cuerpo hacia nosotros. No esperamos a que se forme para ir hacia ellos como ocurre en un reino como el nuestro.

Poder para levantarse

“Aquellos que son de un espíritu celestial recibirán el mismo cuerpo que fue el cuerpo natural; sí, vosotros recibiréis vuestros cuerpos, y vuestra gloria será aquella por medio de la cual vuestro cuerpo sea vivificado. (DyC:88:28)

El edificio grande y espacioso
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La resurrección no es encarnarse de nuevo en un cuerpo tejido en el vientre de una mujer a partir del polvo de la tierra.Tampoco creo que sea una especie de película en proyección hacia atrás de los restos de un cadáver. Entre otras cosas porque muchos no tendrán restos. Sino recibir nosotros a un cuerpo, al que gestamos a través de una porción de gloria. Es decir nos vestimos o cristalizamos en un cuerpo espiritual, no nos incorporamos a un cuerpo.

Sugiere esta escritura la de un crecimiento de nuestro espíritu (que es materia) hacia fuera del velo, hacia el mundo de este lado. Recibimos el poder de generar cuerpos glorificados a partir del espíritu. Podemos leer en la visión del mundo de los espíritus dada a Joseph Fielding Smith “A éstos el Señor instruyó, y les dio poder para levantarse, después que él resucitara de los muertos, y entrar en el reino de su Padre, y ser coronados allí con inmortalidad y vida eterna,” (DyC 138:51).
Tiendo a pensar que “poder para levantarse” es la capacidad de extendernos, prolongarnos, gestar o generar un cuerpo físico a partir de nuestro espíritu. Esa capacidad es dada por la porción de gloria que nos vivifica, que nos permite vivir de forma más completa.

De dentro hacia  fuera

Creado de dentro hacia fuera. Y no como en el pasado, llegar de fuera hacia dentro. Como si en nuestro interior se abriese la espita de la creación. Siendo el resultado de acorde a la ley que obedecimos antes y la porción adaptada a lo que estamos dispuestos a recibir.
El vínculo familiar ya no estará relacionado con el cuerpo, porque el terrenal habrá desaparecido. Seremos engendrados de nuevo por una porción de gloria, ya “que por él, por medio de él y de él los mundos son y fueron creados, y sus habitantes son engendrados hijos e hijas para Dios.” (DyC 76:24). Lo único que podrá perpetuar el vínculo familiar, sería algo que traspasara la muerte. Las ordenanzas y el nuevo y sempiterno convenio.

Próximo artículo
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Vivificados por una porción

En el próximo artículo “La gloria celestial y su software”  seguiremos en la sección 88 de DyC.  Nos centraremos en comprender cómo puede una gloria o influencia vivificar un cuerpo y %20https://teancum.es/la-gloria-celestial-y-su-software/perfeccionarlo. Veremos cómo operan las mismas leyes en todas las demarcaciones.

4 Comments

  1. Esto es apasionante, hay un párrafo que has puesto al final:
    Poder para levantarse,segun tu, capacidad para extendernos, prolongarnos, gestar o generar un cuerpo físico a partir de nuestro espíritu…esto es algo que siempre ha estado en mi cabeza,a primera vista me ha hecho pensar siempre en películas de ciencia ficción, pero sólo es física…fisica celestial algo que escapa a nuestro raciocinio…fascinante, digamos que vamos introduciendo información en un lugar desconocido dentro de nosotros, y esa información nos ayudará a transformar en un momento dado nuestra esencia en cuerpos glorificados, lo dicho, física celestial.
    Claro está, que tenemos que ir introduciendo los códigos adecuados.

    • Todo esto esta en la sección 88 de DyC y en la 76. La apostasía redujo el mundo celestial a una especie de gas espiritual. Pero la doctrina pura del cristianismo y la restauración nos hablan de un cielo pavimentado.
      Gracias Virginia por visitar teancum.
      El próximo articulo “LA gloria celestial y sus software”ahondara en este tema.

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